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Unos Apuntes Jurisprudenciales Sobre Cantidades Y Cannabis

Planta de marihuana

Unos Apuntes Jurisprudenciales Sobre Cantidades Y Cannabis

En el presente artículo vamos a tratar tres cuestiones básicas de las que parten los jueces, para considerar si hay o no motivos para imponer una sanción administrativa (primero de ellos), e incluso para condenar por un delito contra la salud publica. Dichas cuestiones son; ¿Qué dosis mínimas pscoactivas tienen que tener las sustancias incautadas para que se consideren fiscalizables? ¿Qué cantidades se consideran para autoconsumo? ¿Cuándo se considera que hay notoria importancia?

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Como siempre, vamos a tratar de responder a estas cuestiones con un lenguaje llano, sin emplear demasiados tecnicismos, con el objetivo de que sea fácilmente comprendido por todos los lectores.

Dosis mínimas psicoactivas.

Como bien sabéis, la planta del cannabis contiene una sustancia psicoactiva llamada tetrahidrocannabinol, en adelante THC y dependiendo del tipo de planta y de la parte de la planta que se analice, el porcentaje de THC será mayor o menor y por consiguiente será o no fiscalizable. Señalar, que la planta de cannabis, es dioca (que puede ser macho o hembra) y solo las plantas hembras contienen un porcentaje de THC apreciable y por consiguiente fiscalizable. Pero además, no toda la planta del cannabis contiene la misma cantidad de concentración de THC y a efectos de qué se entiende por cannabis fiscalizable, hemos de acudir a la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961, donde se establece que «por cannabis se entiende las sumidades, floridas o con fruto, de la planta de la cannabis (a excepción de la semilla y las hojas no unidas a las sumidades de las cuales no se ha extraído la resina, cualquiera que sea el nombre con que se las designe)» concretando respecto a su resina que: «por “resina de cannabis” se entiende la resina separada, en bruto o purificada, obtenida de la planta de la cannabis»; definiendo ésta última en su apartado d) como «toda planta del género cannabis».

Una vez que sabemos qué plantas y qué partes de las plantas tienen contenido de THC apreciable, vamos a analizar a partir de qué porcentajes de THC se viene considerando por parte de la jurisprudencia, que hay dosis mínimas psicoactivas para proceder a sancionar económicamente e incluso para condenar por un delito contra la salud pública.

Supuesto esto, lo cual es importante tener en cuenta, nos valdría para determinar si toda una muestra de cannabis, se puede o no considerar psicoactiva y por tanto fiscalizable. Pero la Jurisprudencia no es unánime al respecto, existiendo, una jurisprudencia mayoritaria, la que considera que el T.H.C, no es determinante pues el cannabis es una sustancia que no se puede adulterar. la STS de 20 de noviembre de 1997 ( RJ 19977994 ), con cita de las de 6 de noviembre de 1995 ( RJ 19958017 ) y 30 de octubre del mismo año ( RJ 19957918 ) recuerda que «a diferencia de lo que ocurre con la cocaína y la heroína, que son sustancias que se consiguen en estado de pureza por procedimientos químicos, los derivados del cáñamo índico o cannabis sativa, son productos vegetales que se obtienen de la propia planta sin proceso químico alguno, por lo que la sustancia activa tetrahidrocannabinol en estado puro nunca se contienen en su totalidad en las plantas o derivados .En este ámbito, se tiene librada aún una batalla jurídica porque la justicia plasme una realidad biológica, cual es que una planta de cannabis con porcentajes inferiores al 0,2 % de T.H.C. no puede considerarse como droga.

Por otro lado, está claro en la Jurisprudencia penal que una cantidad menor a 10 miligramos de T.H.C., no se puede considerar psicoactivo, por no producir los efectos que le son propios. En este sentido se pronuncia el Acuerdo del Pleno no jurisdiccional del Tribunal Supremo de 3 de febrero de 2005, en donde, con el objeto de unificar criterios, tras informe del Instituto Nacional de Toxicología (informe del Servicio de Información Toxicológico del Instituto Nacional de Toxicología 12691 de 22 de diciembre de 2003), fijo las cantidades mínimas de cada sustancia que producen efectos, situando el cannabis en general en 10 miligramos de T.H.C. Sin embargo dicha, jurisprudencia incoherentemente no se aplica de forma unánime por los jueces de lo contencioso administrativo.

La notoria importancia.

En cuanto a la notoria importancia, este concepto, significa aquella cantidad a partir de la cual se considera que el tráfico de droga es más lesivo del bien a proteger por el hecho en sí de la cantidad. En este sentido, el Código Penal en su artículo 369, contiene una serie de circunstancias dentro de las cuales se encuentra la notoria importancia y que conllevan una agravación de la pena. Es lo que se conoce como agravantes. Aunque en este caso son agravantes directamente relacionadas con el tipo (o “definición del delito” para que nos entendamos) contenido en el artículo 368 también del Código Penal, por lo que se conoce este artículo como subtipo agravado, llevando aparejada un aumento de la pena. Este aumento de la pena lo es en un grado. Este concepto jurídico contiene una norma matemática de ajuste de las penas, que para este caso es el siguiente; el aumento de grado, supone que partiendo de la mitad del límite máximo de la pena, se divide entre dos y el resultado se suma a ese límite máximo, el cual pasa a ser el límite mínimo, siendo el resultado final el nuevo límite máximo. Es decir, que si el delito por tráfico de cannabis es de uno a tres años, y la mitad de tres años es un año y seis meses, en el caso de que se aplique la notoria importancia la pena pasará a ser de tres años a cuatro años y medio, en vez de una año a tres años, como indicábamos antes.

El Acuerdo del Pleno de la Sala Segunda de 19 de octubre de 2001; establece la cantidad de notoria importancia de las drogas tóxicas, sustancias estupefacientes o sustancias psicotrópicas. Para el caso de la marihuana o cannabis, la notoria importancia se aplica a partir de los diez kilogramos. Esta cantidad al igual que con el resto de las sustancias fiscalizadas o prohibidas se extrae de multiplicar la cantidad media de consumo de una sustancia, multiplicada por quinientos días. Con estos datos, podemos extraer cual es la cantidad de consumo diario de marihuana que consideran los tribunales como media, la cual es de veinte gramos diarios.

Cantidades destinadas al propio consumo.

Con carácter previo a analizar este apartado, es preciso aclarar que el delito contra la salud pública, es un delito de los llamados de peligro abstracto, es decir, que para proceder a condenar a alguien por ese tipo de delitos, es suficiente con que hallan indicios razonables para deducir que se tenían las sustancias para traficar con ellas.

En relación con lo indicado, un dato muy importante en el que se basan los jueces para condenar o absolver por un delito contra la salud publica, es la cantidad de las sustancias intervenidas. Es decir, no es lo mismo que los agentes de la autoridad intervengan 5 plantas que 30. No estamos dando por sentando aquí, que el único indicio para entender que hay trafico ilícito, sea la cantidad de las sustancias intervenidas, pero, los jueces lo vienen estimando como uno de los mas importantes.

El Tribunal Supremo viene estimando que la tenencia de hasta 100grs, es para el autoconsumo, entendiéndose que dichas cantidades se tienen para ser consumidas durante cinco días. Esto es lo que se conoce en derecho como una presunción “iuris tantum”, es decir que admite prueba en contrario. Pero de inicio una cantidad como esta supone que va ha ser destinada al consumo. Pero desgraciadamente, a veces se utiliza la lógica contraria. Pero, como pasa en otras cuestiones jurídicas una aplicación automática puede llevar a resultados absurdos. Y, precisamente esto sucede, en el caso del cannabis encontrado en la planta, dado que la misma como es evidente no puede dar cosecha cada cinco días. Así, como siempre decimos, pensar, sed críticos y solicitar que se piense y sean críticos con vosotros en el desgraciado caso que le tengáis que plantear estas cuestiones a alguien.

Héctor Brotons Albert, Abogado especialista en Asuntos Penales por Cánnabis y Asesor de la F.A.C. (Federación de Asociaciones Cannábicas).

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