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La Politica Legislativa sobre drogas en Portugal

Fumando porro

La Politica Legislativa sobre drogas en Portugal

Vamos a tratar en el presente número de la revista, la regulación jurídica del cultivo y tenencia de cannabis en nuestro país vecino, Portugal. Hemos decidido abordar este asunto porque se acerca el buen tiempo y con él las vacaciones de verano y es posible que entre nuestros posibles destinos se encuentre Portugal.

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En el caso de que alguien haya decidido viajar con algo de marihuana en la maleta para las vacaciones y se vea envuelta en la delicada situación de verse sometido a un control policial, es conveniente que tenga en cuenta cual es la situación jurídica en este País. Para ello comenzaremos analizando los acuerdos, convenciones, recomendaciones y demás normativa europea e internacional y después pasaremos a estudiar el ordenamiento jurídico de Portugal.

Marco normativo Europeo e Internacional.

La regulación jurídica del cannabis, es una de las cuestiones políticas y jurídicas más controvertidas en la Unión Europea y en el mundo en general. Es cierto que está clasificada como estupefaciente, como después veremos, pero también es verdad que el modo en que los distintos países de la Unión Europea han transpuesto esta normativa a sus respectivas regulaciones internas es de lo más heterogénea. Los Extractos de cannabis – la marihuana, el hachís y el aceite de cannabis – se clasifican como estupefacientes en las Listas I y IV de la Convención Única sobre Estupefacientes 1961 de las Naciones Unidas. En relación con las disposiciones penales, en la citada convención se establece lo siguiente;

Art 36

a) A reserva de lo dispuesto por su Constitución, cada una de las Partes se obliga a adoptar las medidas necesarias para que el cultivo y la producción, fabricación, extracción, preparación, posesión, ofertas en general, ofertas de venta, distribución, compra, venta, despacho de cualquier concepto, corretaje, expedición, expedición en tránsito, transporte, importación y exportación de estupefacientes, no conformes a las disposiciones de esta Convención o cualesquiera otros actos que en opinión de la Parte puedan efectuarse en infracción de las disposiciones de la presente Convención, se consideren como delitos si se cometen intencionalmente y que los delitos graves sean castigados en forma adecuada, especialmente con penas de prisión u otras penas de privación de libertad.

b) No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, cuando las personas que hagan uso indebido de estupefacientes hayan cometido esos delitos, las Partes podrán en vez de declararlas culpables o de sancionarlas penalmente, o además de declararlas culpables o de sancionarlas, someterlas a medidas de tratamiento, educación, postratamiento, rehabilitación y readaptación social, de conformidad con lo dispuesto en el párrafo 1 del artículo 38.

Como vemos, no se establece una regulación concreta sino que queda a la opinión de la Parte, es decir de los estados firmantes de la convención, decidir si un acto de cultivo o tenencia, es delito o no, en aplicación de dicha convención internacional. Por otro lado, vemos como se establece la posibilidad de en vez de declarar culpables a las personas que cultiven o que tengan sustancias estupefacientes en su poder, como puede ser cannabis, someterlas a tratamientos diversos, como puede ser de deshabituación.

En cuanto a los principios activos del cannabis, el THC y los cannabinoides en concreto el dronabinol (delta-9-THC), se clasifican como sustancias psicotrópicas en los Anexos I y II, respectivamente, de la Convención de Naciones Unidas sobre Sustancias Pscotrópicas 1971.

Por último, la Convención de Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de 1988, art 3 indica solicitudes de establecimiento de un delito por posesión de drogas (artículo 3.1 (a) (iii)) y por la posesión para consumo personal (art 3,2). Este último ha sido objeto de una amplia gama de interpretaciones y análisis, véase Informes Jurídicos ELDD de por ejemplo, el OEDT documento temático “el uso de drogas ilícitas en la UE: enfoques legislativos”, sección 1.

Los preceptos indicados con anterioridad, en materia de control penal o administrativo del cannabis, tienen que ser aplicados de acuerdo con las circunstancias de cada estado miembro, es decir, no cabe una misma aplicación para todos los estados, puesto que las circunstancias son distintas en cada uno de ellos. Esto ha dado lugar una heterogénea interpretación de las normas internacionales, como decíamos arriba y a una aplicación jurídica distinta dependiendo del país en el que nos encontremos y mientras unos países toleran ciertas formas de consumo otros aplican sanciones administrativas o multas y otros sanciones penales.

El Ordenamiento Jurídico de Portugal.

Una vez que hemos visto brevemente las distintas normas europeas e Internacionales que tratan de fiscalizar, controlar y regular desde el punto de vista administrativo y penal, entre otras actividades, el cultivo y el consumo del cannabis, vamos a pasar a analizar la normativa de Portugal que regula estos aspectos.

Con carácter previo, antes de entrar a analizar la regulación jurídica del país vecino, es conveniente tener en cuenta, cual es su situación social actual.

Se suele decir que el Derecho es el eco de la sociedad, en la medida que en función de las necesidades sociales, los políticos gobernantes, deben tomar medidas, mediante normas, para dar respuesta a esas necesidades sociales. Evidentemente esto es teoría, pero en la práctica puede darse el caso y de hecho se da, de que una sociedad valla mas avanzada que el Derecho que regula la sociedad de ese país.

Portugal, decidió en el 2001, luchar contra el consumo ilegal de drogas por medio de la despenalización del consumo. Evidentemente el tráfico de cannabis está castigado con pena de prisión, aunque nos centraremos en las sanciones administrativas, que es el supuesto en el que se centra este artículo. Nuestro País vecino, que esta al lado del nuestro y que no le solemos hacer mucho caso, mas aun desde que conocemos a Mohuriño (lo siento por los merengues), adopto una decisión valiente, pese a las posibles criticas que le pudiera llover por parte del resto de países de la UE y por parte de las Instituciones de esta.

Varios años después de la entrada en vigor de la citada ley de despenalización del consumo, ha disminuido notablemente el consumo de drogas y el número de contagios por VIH. El porcentaje de consumidores habituales de drogas ha caído del 14,1% al 10,6%. El porcentaje de consumidores de heroína ha caído del 2,5% al 1,8% y es conveniente destacar que el número de muertes relacionadas con el consumo de heroína ha caído a más de la mitad, mientras que el número de personas en tratamiento con metadona se ha duplicado, a parte que el dinero ahorrado en la lucha contra las drogas se ha podido destinar a subvencionar tratamientos de deshabituación.

Entrando a estudiar la legislación de Portugal, en cuanto al uso personal, hemos de comenzar indicando las actividades prohibidas, por decirlo de algún modo, son el consumo, tenencia y adquisición. La norma que lo regula es la Ley 30/2000. El tratamiento de deshabituación, se permite en situaciones de consumo problemático, de abuso de cannabis y sanciones administrativas hasta 25 grs de marihuana o 5 grs de hachis, como se establece en la ley indicada y en el decreto del Gobierno 94 / 96. Es conveniente indicar, además, que la sanción administrativa varía dependiendo de la clase de drogas, pero nos vamos a centrar en el cannabis y el hachis. La Ley después de establecer determinados criterios de cuantificación establece una sanción que va desde los 5.000 euros a un máximo equivalente al salario mínimo nacional de Portugal en su computo anual.

En el caso de que la policía nos registre y nos pillen algún tipo de las sustancias indicadas, no nos llevaran a la comisaría como ocurría con anterioridad a la entrada en vigor de la ley indicada, sino que una comisión compuesta por 3 personas estudia a la persona y se valora si es o no adicto a estas sustancias. Dependiendo de si es adicto o no el procedimiento es distinto, porque a los no adictos se le pone una multa económica, mientras que, a los adictos se les impondrán sanciones no económicas, como puede ser aconsejarle sobre el tratamiento de deshabituación.

Bueno, espero haber aclarado las ideas a aquellos que tengan pensado irse de vacaciones o hacer algún viaje a Portugal, con algo de cannabis para el camino.

Héctor Brotons Albert, Abogado especialista en Asuntos Penales por Cánnabis y Asesor de la F.A.C. (Federación de Asociaciones Cannábicas).

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